Pasar de montar sets sueltos a tener una colección de LEGO con criterio es más una cuestión de organización que de presupuesto. Estas son algunas ideas para empezar con buen pie.
Elige un hilo conductor
Las colecciones más satisfactorias suelen tener un tema común: una línea completa (LEGO City, LEGO Star Wars...), una escala de vehículos, o incluso un color predominante. Tener un criterio claro ayuda a decidir qué sets merece la pena añadir y cuáles no, en vez de comprar por impulso.
Empieza por sets asequibles
No hace falta arrancar con la caja más grande y cara de la línea. Los sets pequeños y medianos permiten comprobar si de verdad engancha esa temática antes de invertir en los sets insignia, que suelen tener más piezas y un precio bastante más alto.
Guarda las instrucciones y las piezas por set
Cuantos más sets se acumulan, más fácil es que las piezas e instrucciones se mezclen entre cajas. Guardar cada set montado —o sus piezas e instrucciones en una bolsa aparte si se desmonta— ahorra muchos disgustos a largo plazo.
Compara precios antes de comprar
El precio de un mismo set LEGO puede variar bastante entre tiendas, especialmente en fechas señaladas. Antes de añadir un nuevo set a la colección, merece la pena comparar precios entre varias tiendas para no pagar de más por algo que va a estar en el catálogo un tiempo.
Ten paciencia con los sets descatalogados
Como el resto de líneas de juguetes, los sets LEGO acaban retirándose del catálogo del fabricante. Si un set concreto se agota, puede seguir apareciendo en algunas tiendas hasta agotar existencias: merece la pena revisar la disponibilidad en varios comercios antes de darlo por imposible.